lunes, 20 de junio de 2011

EMBARAZO, PESO Y DIETA

Durante los últimos años se ha observado un creciente interés con relación a los efectos que tiene el estado nutricional materno sobre el producto de la gestación y el desarrollo infantil. El mismo radica en el hecho de que la desnutrición materna (tanto pre gestacional como durante la gesta) tiene graves consecuencias para el recién nacido, dadas por la elevada incidencia de bajo peso al nacer, retardo o detención del crecimiento y riesgo de difícil psicomotor posterior. Por el contrario, la obesidad materna antes y durante el embarazo se relaciona con el desarrollo de diabetes y alteraciones endocrinas en el recién nacido.

Con respecto al seguimiento en la ganancia de peso durante el embarazo se han establecido rangos desiguales de acuerdo al estado nutricional pregestacional de la madre, o del estado nutricional al momento de la evaluación.  Si antes del embarazo la madre era normopesada, es decir, que tenia un Índice de Masa Corporal (IMC)  entre 19.8 y 25 Kg/m2, la ganancia total durante los 9 meses debería ser entre 11.5 y 16 kilogramos, con una ganancia promedio durante el primer trimestre de 2 Kg, y de 5 a 7 kilos durante el segundo y tercer trimestre respectivamente. Especial interés debemos tener en aquellas pacientes que miden menos de 156 cm, cuyo aumento de peso debe ser a nivel del límite inferior, es decir, no mayor de 11,5 Kg durante los 9 meses de embarazo.  Por el contrario, aquellas pacientes adolescentes normopesadas, deben tener una ganancia de peso a nivel del límite superior recomendado.


Aquellas pacientes que antes de estar embarazadas tenían un IMC menor a 19,5 Kg/m2, que según consensos internacionales, las clasificamos como desnutridas o bajo peso, la ganancia de peso durante los 9 meses de gestación debe ser entre 12,5 y 18 Kg, con un control estricto mensual del peso materno y fetal.

Por el contrario, las mujeres quienes antes de embarazarse tienen un IMC mayor a 26 Kg/m2, es decir, que se encuentran sobrepasadas u obesas, deben tener una ganancia total durante el embarazo de 7 a 11,5 Kg, con una ganancia no mayor de 1,5 Kg durante los primeros tres meses de gestación, y menor de 4 Kg durante el segundo y tercer trimestre respectivamente (0,3 Kg semanales a partir de la semana No 13).

 Dichas recomendaciones son tomadas de acuerdo a las observaciones de médicos especialistas que han evaluado cómo el peso pregestacional de la madre puede influir en el crecimiento y desarrollo de alguna alteración en el feto, recién nacido o si dicho peso tiene alguna repercusión en la infancia del niño.

Ahora bien, el manejo nutricional de la paciente embarazada obviamente será de acuerdo a su diagnostico nutricional: si es normopesada, bajo peso u obesa. Es bien conocido el aumento de las necesidades energéticas durante el embarazo para satisfacer las demandas tanto de la madre como la del feto. Estas necesidades calóricas van a depender de factores como el peso pregestacional, las semanas de embarazo y la actividad física.

Actualmente se sabe que durante el embarazo se necesitan entre 45.000 y 80.000 calorías para la formación del feto. Por lo tanto, las recomendaciones sobre el incremento diario en las necesidades calóricas se han estimado dividiendo 80.000 Kcal. entre los 240 días de duración del embarazo, lo que se traduce en 300 Kcal al día por encima de las necesidades energéticas de una mujer no embarazada. Entre las recomendaciones internacionales se ha considerado suficiente  incrementar solo 200 a 300 Kcal durante el segundo y tercer trimestre si la paciente se encuentra bien nutrida y sana. 

Sin embargo, toda paciente embarazada debe recibir una dieta individualizada de acuerdo a su estado nutricional, evolución del embarazo, tolerancia a ciertos alimentos, saciedad o condiciones especiales especificas.

Para entender mejor como realizar diagnóstico nutricional lea el siguiente artículo


@DraAnaAdames
@DraEstherArrue

viernes, 17 de junio de 2011

ESTREÑIMIENTO Y NUTRICIÓN

Cuando a la consulta acude un paciente con estreñimiento el primer objetivo que nos planteamos como médicos nutrólogos es estimular la motilidad o movimiento intestinal con los alimentos ingeridos mediante estímulos mecánicos, térmicos o químicos.

Para lograr esto la nueva dieta deberá comprender un mayor volumen de alimentos y líquidos, además de aumentar los residuos que no son digeridos ni absorbidos por el tracto gastrointestinal, denominados FIBRA. La ingesta diaria total de fibra recomendada en condiciones normales deberá ser de 20-40g/día.

Para obtener fibra insoluble de los alimentos se puede recurrir a productos como el pan elaborado de harinas integrales, cereales integrales, frutas, verduras, hortalizas y legumbres. Se debe tener en cuenta siempre las tolerancias de cada persona.

Estos son algunos consejos para añadir fibra a la dieta diaria:
  1.  Presta atención a las etiquetas de los productos. Las etiquetas de muchos alimentos dan información acerca de la cantidad de fibra que aportan y generalmente el porcentaje que aporta sobre las necesidades diarias. Un producto con aproximadamente 2.5 g de fibra por cada 100 g se puede considerar como de “buena fuente de fibra”, y cuando supera los 5 g el producto es “rico” en fibra.
  2. Tomando 5 raciones de verdura y frutas al día se aseguran los 25 a 30 g al día de fibra (recomendaciones dadas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para una dieta de 2000 Kcal/día. 
  3. Empezar el día con una taza de cereales integrales es una buena opción para asegurar la cantidad necesaria de fibra diaria. Además, se pueden añadir ingredientes como germen de trigo, pasas, afrecho, avena u otras frutas.
  4. Siempre que se pueda es aconsejable tomar verduras crudas. En caso de cocerlas es mejor hacerlo al vapor o en el microondas de forma que sus componentes fibrosos se dañen menos y mantengan mejor el resto de componentes nutritivos.
  5. Es mejor comer la fruta sin pelarla, ya que en la piel suelen acumularse los nutrientes de mayor interés, además de gran parte de la fibra. Pero teniendo en cuenta que siempre se han de lavar muy bien en toda su superficie con agua templada.
  6. Elegir alimentos que no sean refinados, es decir, que estén hechos a partir de cereales integrales. Como ejemplo están el arroz integral, la pasta integral, el cous-cous integral, cereales de desayuno integrales, entre otros.
  7. Añadir productos integrales y alimentos ricos en fibra a los platos. De esta manera, además de hacer un menú más variado e imaginativo, se añade fibra a la dieta. Pueden usarse alubias blancas, guisantes, lentejas, arroz, frutas, etc. sobre ensaladas, cremas, sopas.
  8. Utilizar fruta fresca o frutos secos como “snacks”.


Al aumentar el consumo de fibra se requiere un aumento en la cantidad de agua diaria, con un mínimo de 2 litros al día. También se debe prestar atención al aporte de minerales como el zinc, hierro, calcio, magnesio puesto que la fibra insoluble contiene algunos compuestos como los fitatos, que impiden la absorción de estos minerales. Pero las fibras insolubles sin fitatos o las fibras solubles no producen este efecto.

La re-educación de los hábitos dietéticos y de la rutina diaria es muy recomendable, estableciendo un horario fijo para la defecación. Es muy importante comenzar con estos hábitos desde la infancia.

Intentar evitar, dentro de lo posible, el uso de medicamentos o laxantes; procurar que sólo sea una medida de ayuda cuando aplicando estos consejos aun permanece el estreñimiento.

Si con la aplicación de esta dieta el estreñimiento no mejora, habría que evaluar otros posibles problemas funcionales.

Recuerda siempre acudir a tu Médico Nutrólogo para la evaluación y prescripción de una dieta individualizada de acuerdo a tus necesidades energéticas y presencia de alguna patología.

@DraAnaAdames
@DraEstherArrue

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jueves, 16 de junio de 2011

EDULCORANTES Y SU POLÉMICA:

Inicialmente debemos saber que un edulcorante es toda sustancia capaz de proporcionar sabor dulce a un alimento, siendo estos agrupados en "nutritivos" y "no nutritivos" dependiendo de su aporte calórico.
Los edulcorantes nutritivos proveen calorías o energía a la dieta a razón de unas cuatro calorías por gramo, de manera similar a los carbohidratos o las proteínas.

Los edulcorantes nutritivos comprenden los azúcares, por ejemplo: los azúcares refinados, el jarabe de maíz de alta fructosa, la fructosa cristalina, la glucosa, la dextrosa, los edulcorantes provenientes del maíz, la miel, la lactosa, la maltosa, varios jarabes, jugos concentrados de frutas y los polioles de baja energía o alcoholes del azúcar (p.ej. sorbitol, manitol, xylitol, isomalt y los hidrolisatos de almidón hidrogenados).

En el caso de la Fructosa, ésta ha reemplazado a la sacarosa en muchos alimentos y bebidas en virtud de su poder edulcorante y en virtud de que su forma de absorción conducir a un aumento lento y progresivo la glicemia o azucar en sangre que la proveniente de edulcorantes a base de sacarosa. Este aspecto, junto a la rápida eliminación de la fructosa del suero sanguíneo, puede mejorar el control glucémico, sobre todo en aquellos pacientes diabéticos. Sin embargo, una alta ingesta de fructosa puede, en teoría, incrementar la producción de precursores de lípidos y aumentar el riesgo de hipertrigliceridemia y aumentar el peso del paciente.

Los edulcorantes no caloricos son aquellos edulcorantes ya sean naturales o artificales que no proveen energía o calorias al organismo y cuyo valor endulzantes es por encima de 100 veces al del azucar refinado.

POLEMICA:

El uso de edulcorantes artificiales ha sido objeto de múltiples polémicas en cuanto a su seguridad a largo plazo. El consumidor es quien decide si asume un riesgo, muy remoto, frente a las ventajas que le aporta el uso de productos sin azúcar. Ante este hecho, las autoridades responsables han establecido una ingesta diaria admisible (IDA) no perjudicial para la salud. Los valores se expresan en mg/Kg de peso corporal para cada individuo, y tanto la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA, en sus siglas inglesas) como la Organización Mundial de la Salud (OMS) informan periódicamente de si estos valores varían.

Por norma general, la ingesta de edulcorantes no calóricos está muy por debajo del IDA permitida. Muchos de estos edulcorantes se utilizan mezclados entre sí para potenciar su valor endulzante, un valor que no resulta de la suma de la mezcla sino que se produce un sinergismo, es decir, se eleva su capacidad de endulzar. Como resultado de esta mezcla, se obtiene un valor superior a los edulcorantes por separado, lo que contribuye a hacer un uso en pequeñas cantidades.

Aunque es muy difícil superar la dosis permitida, hay que tener en cuenta que cada vez hay más alimentos en el mercado que contienen elevadas cantidades de edulcorantes en su composición y, si a este hecho se le suma la ingesta de bebidas o productos sin azúcar, la suma final puede ser elevada. Todos los datos acerca de los efectos negativos de los edulcorantes se han obtenido a partir de experimentos en animales utilizando dosis muchísimo mayores que las ingeridas por un consumidor habitual, con lo cual la extrapolación al ser humano no es fácil. Por el momento, los estudios en este campo no aportan conclusiones rotundas.

Entre los edulcorantes no caloricosinluimos: Aspartame, Stievosida, Acesulfame Potásico, Clicamato, Sacarina y Sucralosa entre otros.

En el caso específico de SPLENDA® o Sucaryl ®  que es uno de los edulcorantes más utilizados en nuestro país, éste es el nombre comercial de la sucralosa, un edulcorante sin calorías que se fabrica a partir del azúcar y que sabe a azúcar, pero no es azúcar.

La Sucralosa SPLENDA® o Sucaryl, se elabora mediante un proceso patentado que consta de varios pasos y que comienza con la caña de azúcar. El proceso sustituye selectivamente tres grupos hidróxilos de la molécula del azúcar por tres átomos de cloro. El resultado es un edulcorante aproximadamente 600 veces más dulce que el azúcar.

Adicionalmente El organismo NO reconoce la Sucralosa SPLENDA® como un carbohidrato y no la metaboliza. Por lo tanto, la Sucralosa SPLENDA® no contiene calorías.

Esperamos haber aclarado las dudas sobre los edulcorantes...
Atenta a sus comentarios

@DraAnaAdames
@DraEstherArrue

martes, 14 de junio de 2011

PREBIOTICOS Y PROBIOTICOS: ALIMENTOS FUNCIONALES...

Podemos definir los alimentos funcionales como aquellos alimentos que contienen componentes biológicamente activos: es decir, que además de nutrirnos día a día, ofrecen beneficios para la salud reduciendo el riesgo de sufrir enfermedades. 

Entre algunos alimentos funcionales, destacan los que contienen determinados minerales, vitaminas, ácidos grasos, fibra alimentaria o los alimentos a los que se han añadido sustancias biológicamente activas, como por ejemplo a los yogures que se les coloca prebióticos o probióticos.

Los Probióticos son “Microorganismos vivos que ingeridos en cantidad adecuada producen efectos beneficiosos sobre la salud”, como es el favorecer la respuesta inmunológica a nivel del tracto gastrointestinal. Adicionalmente el uso de Probióticos nos permite reducir o eliminar varias toxinas así como agentes carcinógenos implicadas en la iniciación del cáncer, mejorar algunos tipos de diarrea, disminuye los síntomas de la intolerancia a la lactosa y “colabora” con la terapia antibiótica utilizada en algunas infecciones intestinales. Los más utilizados se engloban dentro de las bacterias ácido lácticas (BAL), y ligados a los géneros Lactobacillus, Streptococcus y Bifidobacterium.

Los Prebióticos, por su parte, son “Ingredientes no digeribles que promueven selectivamente el crecimiento y actividad de ciertos microorganismos”. Son generalmente carbohidratos que estimulan el crecimiento de las bífido-bacterias potencialmente beneficiosas. Entre ellos tenemos los fructo-oligosacáridos (FOS), la inulina y la lactulosa. Estos son carbohidratos presentes en vegetales como ajo, cebolla, espárrago, alcachofas, plátano


Entre las otras funciones que tienen los Prebióticos podemos mencionar:
  1. Función nutricional. Favorecer la absorción de algunos micronutrientes.
  2. Función digestiva. Regular el tránsito intestinal gracias al aumento del volumen de las heces.

Por los antes expuesto… Procura que tu dieta sea rica en alimentos funcionales, donde inluyas yogures, fibra dietéticas, alimentos integrales, vegetales y carbohidratos complejos para llevar una vida sana… Recuerda… Vivir sano… es comer sano¡¡¡

@DraAnaAdames
@DraEstherArrue




lunes, 13 de junio de 2011

OREJAS DESGARRADAS: UN PROBLEMA DE PESO...

LOBULOPLASTIA O RECONSTRUCCIÓN DEL LÓBULO DE LA OREJA 


La perforación del lóbulo de la oreja es una práctica habitual en todo el mundo. A raíz de esta práctica pueden surgir numerosas complicaciones como el desgarro del lóbulo perforado, la infección, la dermatitis y el alargamiento del orificio del lóbulo. Esto último sucede típicamente por la tracción prolongada de zarsillos pesados, sobre todo en orificios localizados demasiado abajo en el lóbulo. Se han descrito en la literatura, numerosos métodos para la reparación de desgarros totales o parciales del orificio del lóbulo de la oreja.

La lobuloplastia constituye una técnica de cirugía menor en la que se realiza la reconstrucción del lóbulo de la oreja cuando éste se encuentra rasgado parcial o totalmente de modo que el orificio del zarsillo se extiende hasta el borde del lóbulo produciendo una hendidura completa del mismo.

Las técnicas tradicionales consisten en refrescar o reavivar los bordes del orificio para posteriormente proceder a la sutura de los mismos con una incisión lineal pudiendo conservar o no el orificio del zarsillo con distintos tipos de plastias con bísturi o con punch.

TÉCNICA Y PROCEDIMIENTO: 
  • Desinfección de la zona. 
  • Aplicación de Povidine ® o Gerdex ® local en la zona quirúrgica. 
  • Anestesia local. 
  • Infiltración del anestésico local, aproximadamente 0,5 ml de lidocaína al 2%, circundando la hendidura. 
  • Se perfora el lóbulo de la oreja con bísturi o con un punch , ejerciendo tensión perpendicular al eje de la hendidura incluyendo los dos bordes de la misma, desde la cara anterior hasta la cara posterior, con la precaución de colocar el lóbulo sobre una placa de material estéril y rígido que proteja la mano del cirujano, evitando posibles lesiones. 
  • Sutura y cierre de la heridaSe procede a suturar los bordes de la herida quirúrgica con puntos simples, con sutura monofilamento 4/0 ó 5/0, primero en la cara anterior y a continuación en la cara posterior enfrentando el tejido celular subcutáneo.
  • Aplicación externa de Povidine ® o Gerdex ®Revisión de la herida en 48 horas. 
  • Retirada de los puntos a los 7 a 10 días. No se recomienda hacer un nuevo orificio hasta pasado al menos 3 meses.    





Dra. Alejandra Andrea Palma.

Egresada como Médico Cirujano en la Universidad Central de Venezuela, con Especialización en Cirugía Plástica,Estética, Reconstructiva y Maxilofacial del Hospital Dr. Jesús Yerena.

Consulta privada en Terras Plaza, Piso 7. Consultorio 7i. Telf. 0414-9214224

miércoles, 8 de junio de 2011

NUEVO ÍCONO NUTRICIONAL MyPlate o MiPlato


Durante la primera semana de Junio, el gobierno de los Estados Unidos, a través del Departamento de Agricultura, ha decidido sustituir la famosa pirámide alimentaria por un plato denominado MiPlato o MyPlate, con el que pretenden que los ciudadanos de este país entiendan mejor cómo seguir una dieta equilibrada tras el aumento sostenido y alarmante en la tasa de obesidad tanto infantil como en la adultez.



«My Plate» consta de un plato dividido en cuatro porciones de distinto tamaño: 2 zonas más extensas que deben representar vegetales y granos, y otras 2 zonas más pequeñas que deben tener proteínas y frutas.
Ahora bien, ¿por qué cambiar la pirámide? Según Michelle Obama, quien colaboró con el proyecto, considera que la tradicional pirámide alimentaria era «demasiado compleja y confusa, adicionalmente los padres no tienen el tiempo para medir exactamente tres onzas de pollo, o fijarse cuánto arroz o brócoli hay en una porción».


No es secreto para nadie que los vegetales o verduras son los alimentos que menos cantidad de calorías contienen y que además son una fuente importante de vitaminas, oligoelementos y antioxidantes; micronutrientes que han demostrado disminuir el riesgo de enfermedades crónicas del adulto como diabetes tipo 2, hipertensión arterial o cardiopatías isquémicas. Por lo tanto, uno de los objetivos principales de éste nuevo diseño es promover el consumo diario y en mayor proporción de vegetales y verduras, ya sean crudas o cocidas.


Éste nuevo ícono que representa la piedra angular en la nueva campaña contra la obesidad la acompaña algunos consejos que exponemos a continuación:
  • Disfruta tu comida, pero come menos
  • Evite las porciones gigantes
  • Aumente el consumo de vegetales y frutas: La mitad del plato deben ser frutas y legumbres.
  •  Al menos la mitad de los panes y granos que consumas deben ser integrales.
  • Disminuye los alimentos altos en grasas sólidas, azúcares agregadas y sal. Esto incluye: tortas, galletas, helados, caramelos, bebidas endulzadas, pizza y carnes con grasa como las costillas, embutidos, tocino y salchichas. Elige estas comidas en forma ocasional, no para todos los días.
  • Consume Leche descremada o yogurt descremado bajo en grasa.
  • Compare en sodio en comidas como sopa, pan y platillos calientes y elija aquellos con menores cantidades
  • Beba agua en vez de bebidas con azúcar.

Dichos consejos deben ser aplicados en cualquier grupo de la población a partir de los 2 años de edad, y no sólo en individuos obesos o con sobrepeso; debe llevarse a cabo ésta alimentación balanceada incluso en aquellos pacientes normopesados sin enfermedades.

Para mayor información pueden entrar a la página oficial http://www.choosemyplate.gov/

@DraAnaAdames
@DraEstherArrue

lunes, 6 de junio de 2011

MITOS Y REALIDADES: SEGUNDA PARTE

MITO: LAS VITAMINAS ENGORDAN

REALIDAD: Las vitaminas no son ni proteínas, ni grasas, ni azúcares, no contienen calorías en su composición química, por lo que NO ENGORDAN. Las vitaminas son sustancias o elementos que son necesarios para que el cuerpo funcione perfectamente y para que se lleven a cabo cada una de las reacciones metabólicas fundamentales en nuestro organismo. Por ejemplo, si el cuerpo fuera un carro, las vitaminas serían las bujías que nos ayudarían a usar el combustible para que funcionara el automóvil.

Sin las vitaminas, el cuerpo humano no podría sobrevivir. El ser humano necesita las vitaminas para tener una vida sana. Normalmente, conseguimos las cantidades suficientes de vitaminas desde nuestros alimentos, pero durante algunos períodos de nuestra vida, como durante el desarrollo, la pubertad, el embarazo y la vejez, las demandas de vitaminas y oligoelementos aumentan por lo que es necesario suplementar con complejos polivitamínicos.

Algunos estudios han informado que solo un 10% de la población que recibe complejos polivitamínicos refieren leve aumento del apetito, que se atribuye específicamente al complejo B, sin embargo, las vitaminas como tal NO ENGORDAN.

MITO: COMER FRUTA DE NOCHE ENGORDA.


REALIDAD: Con frecuencia escuchamos decir que comer fruta de noche engorda. Probablemente muchos se han hecho esta pregunta, pues existe la creencia de que comer fruta en la noche puede hacernos engordar. Como cualquier otro tipo de alimento, las frutas pueden contribuir al aumento de peso si las comemos en exceso o las preparamos de manera inadecuada, es decir, si por ejemplo, en lugar de consumir la manzana cruda, la comemos al horno con azúcar o miel. Si bien es cierto que las frutas tienen un bajo valor calórico (salvo algunas excepciones), no significa que podamos comer todas las que queramos. La Sociedad de Dietistas Americana con su nueva campaña MyPlate recomienda cinco raciones de frutas y verduras consumidas a lo largo del día, para estar saludable.

La fruta no cambia de propiedades ni se hace más energética durante la noche. Comerse una fruta en la noche no tiene porqué afectar el nivel de glucosa significativamente, por ende no habrá una gran descarga de insulina que pueda hacernos engordar. Uno puede comerse una fruta de noche sin tener sentimientos de culpa, lo que no conviene hacer es sustituir una comida por un gran bowl de frutas donde podríamos poner unas 10 variedades y 6 tazas de ellas, con un consiguiente alto contenido en fructosa (forma de azúcar encontrada en las frutas), que podría influenciar negativamente el peso, si ocurriera una descarga de insulina.  Comer una fruta de noche es saludable, sobre todo si no es muy dulce y se consume con cáscara. De esta forma se consume fibra, que puede ayudar a corregir problemas de estreñimiento.

En resumen, la fruta se puede comer de noche, siempre con moderación.  No hay que olvidar que las frutas son alimentos de un importante valor nutricional, especialmente por su contenido en vitaminas, minerales, fibras y agua. El secreto vuelve a estar en la cantidad consumida.

MITO: EL CHOCOLATE PRODUCE ACNÉ

REALIDAD: No es sólo un trastorno estético, sino que ocasiona muchos problemas en la autoestima y la seguridad en uno mismo. Existe el mito generalizado de que el chocolate desencadena acné en gente con predisposición. Esto no suele ser cierto, pero cuando los pacientes con acné acuden a la consulta dermatológica, sí suelen estar convencidos de que el chocolate causa y empeora el acné. Realmente, sólo en un 10% de pacientes con acné existe una clara correlación entre la ingesta de chocolate y el empeoramiento de su acné facial o corporal. Pero incluso esto habría que puntualizarlo pues hay que saber qué tipo de chocolate es el que estamos ingiriendo. No es lo mismo un chocolate negro, con al menos un 70% de cacao, que un chocolate con menos cacao y más proporción de azúcares y grasa. Sabemos que es importante la predisposición individual a padecer acné, pero también lo es, y mucho, la composición exacta del chocolate que se ingiere. Con los conocimientos actuales, podemos decir que el CACAO no produce ni agrava el acné y, además, como explicaremos en otra ocasión, es una fuente extraordinaria de antioxidantes.

El problema está en que el chocolate puede llevar altas dosis de azúcares y grasas saturadas, normalmente en cantidad inversamente proporcional al contenido en cacao. Y estos azúcares y grasa sí pueden favorecer las lesiones de acné inflamatorio. En distintos estudios se ha visto que una dieta con alimentos con un índice glucémico bajo pueden mejorar el acné. Igualmente habría que saber qué tipo de leche se añade al chocolate, pues el consumo total de leche y derivados también se ha asociado con el acné (Adebamowo et al. High school dietary dairy intake and teenage acne. J Am Acad Dermatol, 2005). En resumen, pendientes de estudios adicionales para comprender mejor el papel de la dieta en el acné, el consejo a dar a los pacientes con acné sería: si consume chocolate y empeoran las lesiones de acné, pruebe a consumir chocolate con al menos 70% de cacao; si siguen empeorando (lo cual ocurre en una minoría), evite este alimento. 

@DraAnaAdames
@DraEstherArrue